Evaluación y gestión de riesgos

Cómo evaluar y afrontar riesgos


Disponible en:

English Français Español
Las organizaciones de derechos a menudo envían personal al extranjero para investigar abusos a los derechos humanos, monitorear casos, o colaborar con organizaciones hermanas. En algunos casos, investigaciones o campañas llevadas a cabo en el país natal de la organización pueden plantear nuevas amenazas a su operación, así como a su personal, lo que requiere nuevas normas y políticas de seguridad. Es importante que todo el personal relacionado sepa cuáles son los riesgos potenciales y cómo evitarlos.

Evaluar riesgos le permite a una organización asegurar que su personal este consciente de los riesgos, así como de las estrategias para prevenirlos o evitarlos. Las políticas para el manejo de riesgos también definen los roles y responsabilidades de la organización y de los individuos que componen el personal al responder a peligros reales y potenciales. También es importante que las organizaciones desarrollen estrategias para proteger a individuos vulnerables que se contacten buscando información o asesoramiento. Esta guía, así como el artículo adjunto para evaluar riesgos, “paso a paso”, asistirán a las organizaciones en la consolidación de medidas de seguridad apropiadas y efectivas en el trabajo de campo.


Evaluando riesgos

Evaluar riesgos es un proceso por el cual una organización identifica amenazas, evalúa el nivel de riesgo asociado con esas amenazas, y determina formas de evitar altos riesgos (high-risks hazards). Una evaluación de riesgos debería ser llevada a cabo antes de que las políticas para el manejo de riesgos sean creadas, y antes de que un proyecto comience. Al evolucionar la naturaleza del trabajo de una organización, y al cambiar la situación política en la que actúan, las organizaciones deben re-evaluar riesgos, adoptar estrategias de atenuación y tomar medidas adecuadas.


Estableciendo políticas para el manejo de riesgos

Las políticas para el manejo de riesgos deberían ser informadas al personal de alto nivel, así como a todo el personal involucrado en misiones locales o en el extranjero de alto riesgo. Estas políticas deberían incluir:
Estas políticas de seguridad deberían ser provistas en forma escrita a todo el personal involucrado en una operación. Las organizaciones deberían también proporcionar información verbalmente sobre las políticas en un curso de entrenamiento de seguridad, donde los miembros del personal tengan la posibilidad de formular preguntas sobre las medidas de seguridad existentes.


Designando oficiales de seguridad

A muchas organizaciones les resulta útil designar a uno o dos individuos para supervisar la administración de seguridad. En el caso de misiones en el extranjero, es más que útil contar con una persona local a la cual recurrir, así como un oficial de seguridad en la sede central que pueda asistir al coordinador de campo. Un oficial de seguridad supervisa la evaluación de riesgos y las políticas para el manejo de riesgos, además de crear planes de contingencia y escape. La persona a la que se le asigne este rol deberá también asistir a los miembros del personal implementando medidas de seguridad personales así como ayudarlos a responder apropiadamente a las amenazas a medida que estas aparecen. Es importante que el/los oficiales de seguridad estén disponibles o de guardia para responder a emergencias. La información de contacto de todos los miembros del personal, que incluya familiares, necesidades médicas, localización durante el trabajo de campo así como toda otra información personal importante debería ser mantenida en forma segura por un oficial de seguridad, y ser accesible por otros miembros de la organización en caso de emergencia. Cuando un incidente ha tenido lugar o cuando un peligro nuevo aparece que pueda acarrear una amenaza a la seguridad, el oficial de seguridad debería comunicarlo a todo el personal; tales comunicados deberían constar con estrategias detalladas de prevención. Por último, en situaciones de gran riesgo, sería importante notificar al oficial de seguridad el lugar y horario de las entrevistas u otras actividades que puedan presentar peligro.


Minimizando el riesgo a individuos vulnerables

Los riesgos a individuos que una organización entrevista, a los que se les pide consejo, con los que se hospeda, o con los que de que alguna manera se pone en contacto no suelen ser tan fáciles de predecir como los riesgos al personal de la organización. En algunos casos, los guías locales, traductores y entrevistados enfrentan mayor riesgo que el personal por ser blancos mas fáciles. Mitigar los riesgos de personas vulnerables consta por un lado en responder a todas las amenazas percibidas por el individuo, y por otro, en identificar amenazas no reconocidas por el individuo. En primera instancia, en el interés de la confianza, el respeto y la seguridad, las organizaciones deberían atender siempre a las inquietudes de los individuos, incluyendo el temor al estigma social, y las indicaciones de dónde, cuándo y cómo reunirse, entre otras. Por otra parte, las personas no siempre son conscientes de los peligros a los que se enfrentan y los defensores de derechos deberían tener en cuenta las amenazas no identificadas por los individuos. La mejor práctica es entrevistar a las personas en privado, lejos de potenciales informantes, aunque en casos que participen niños, la presencia de un adulto responsable conocido por el mismo puede ser importante. Como regla general, el personal no debería entrevistar personas detenidas a menos que se asegure que la misma no será supervisada por guardias u oficiales de seguridad. Al reunirse con individuos en persona, siempre hay que asegurarse que tengan acceso seguro hacia y desde el lugar elegido.

Asimismo, es importante que el personal de las ONG comunique el nivel de seguridad que tiene capacidad de proveer, así como las limitaciones de la ayuda que puede brindar solicitando asilo, por ejemplo, u otras ayudas legales profesionales. Las personas pueden tener falsas expectativas sobre la ayuda que pueden proporcionarles las ONG internacionales. Como estas falsas suposiciones incrementan la posibilidad de que las personas prioricen dar información por sobre su propia seguridad, los miembros del personal deberían estar entrenados para comunicar claramente los beneficios y costos potenciales de participar en el trabajo de una ONG.


Creando planes de respuesta a emergencias

Toda organización debería tener planes de respuesta a emergencias en casos de violencia política u otros posibles desastres. Cada miembro del personal ha de conocer su rol específico en caso de una emergencia, aún si desconoce los detalles específicos del plan a nivel administrativo. En la instancia de orientación sobre seguridad, las ONG deberían comunicar claramente al personal dónde ir en caso de una emergencia, así como proveer localidades alternativas en caso de que esta se torne insegura. En misiones en el extranjero, los planes de emergencia suelen enfocarse en concentrar al personal en un lugar seguro dentro del país y luego, de ser necesario, en asegurar la segura partida del mismo. Durante el desarrollo de estrategias de respuesta a emergencias, los siguientes ítems deberían ser considerados:
Idealmente, los planes de emergencia deberían ser creados por oficiales de seguridad, con aportes del personal de la organización, organizaciones hermanas, ONG de campo y tal vez funcionarios de embajadas o de la ONU. Los planes de emergencia deberían estar preparados para varias contingencias, incluyendo distintos puntos de salida, rutas alternativas, lugares de encuentro, etc. En otras palabras, además de un Plan A, es a menudo importante tener un Plan B, C y D en mente. Mientras que los planes de respuesta a emergencia deberían ser implementados por oficiales de seguridad, los otros miembros de la organización deberían conocerlos y estar preparados a implementarlos en caso de ser necesario.

haga clic para ver una plantilla de ejemplo para la evaluación de riesgos:

Ejemplo_evaluacion_de_riesgos.pdf (451 KB)


Nota del Editor

Organizaciones con gran despliegue de personal realizando investigaciones de naturaleza sensible, o actividades políticas en áreas inseguras pueden llegar a necesitar evaluaciones de riesgo, políticas de seguridad y personal que supervise la seguridad, más detallados y exhaustivos que lo descripto en este documento. Durante la evaluación de riesgo y desarrollo de políticas de seguridad para una nueva misión, las organizaciones tal vez quieran consultar a expertos en el campo, así como otras fuentes en la web. A continuación se proporcionan algunos enlaces que pueden ser de utilidad para guiar a las ONG en sus políticas de seguridad.


Enlaces de utilidad

Nótese que algunas de estas fuentes usan enfoques y terminologías diferentes a las empleadas en esta guía para evaluar y responder a amenazas.

Training Manual on Human Rights Monitoring (Manual de capacitación para la fiscalización de los derechos humanos) (OHCHR):
http://www.ohchr.org/EN/PublicationsResources/Pages/TrainingEducation.aspx (vaya al numero 7, parte 5, bajo el rotulo “Human Rights: A basic handbook for UN staff” y lea el capitulo 24 sobre seguridad, enlace: http://www.ohchr.org/Documents/Publications/training7part5sp.pdf)

Security Risk Analysis: NGO Approach (Análisis de riesgos de seguridad: un acercamiento para las ONG) (InterAction Security Unit and USAID):
http://www.eisf.eu/resources/library/SRM.pdf

Usando la escala de Likert para evaluar riesgos (Blog de seguridad para ONG):
http://ngosecurity.blogspot.com/2010/02/using-likert-scale-to-assess-risk.html