Introducción a la monitoreo de los juicios

Introducción a la monitoreo de los juicios


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Los monitores de juicio son a menudo abogados, personas con entrenamiento legal o expertos en derechos humanos. Ellos observan el proceso judicial, toman notas durante los procedimientos judiciales, entrevistan a actores legales y obtienen documentos. Los monitores tienen como objetivo medir el grado en que la corte sigue estándares de juicio justos y permanece independiente e imparcial. De esta forma, el monitoreo de juicio promueve la transparencia y refuerza el derecho a un juicio público. La presencia de un observador puede impulsar a los actores judiciales y gubernamentales a que se adhieran de mejor manera a los estándares de derechos humanos. La evidencia e información recogida por los monitores también provee bases a actores no-gubernamentales para recomendaciones a actores judiciales y propuestas para reformas del sistema judicial.

Las organizaciones tienden a contratar monitores de juicios para uno de tres propósitos. Comúnmente, el monitoreo de juicio ayuda a asegurar que se respete el derecho del acusado a un juicio justo. Por ejemplo, los monitores de juicio pueden evaluar si el juez no está siendo influenciado por actores externos a favor de los fiscales sobre los abogados defensores. Esto es especialmente importante cuando los cargos son de naturaleza política, lo cual es a menudo el caso en los juicios contra defensores de los derechos humanos y periodistas.

Otro propósito del monitoreo de juicio es asegurar que la justicia se cumpla adecuadamente en relación a las violaciones de los derechos humanos. En este caso, los observadores tienen la finalidad de investigar el grado en que aquellos responsables de violaciones a los derechos humanos sean llevados frente a la justicia y castigados de acuerdo al derecho internacional. Por ejemplo, los monitores pueden descubrir durante el proceso de monitoreo de juicio que la fiscalía está fallando al no exhibir evidencia con el fin de no implicar a funcionarios políticos que no participan del juicio.

Tercero, los proyectos de monitoreo de juicios pueden ser realizados con el propósito de identificar patrones a través de un gran número de juicios sobre violaciones de derechos humanos. Por ejemplo, un proyecto sistemático de monitoreo puede enviar observadores a monitorear cada juicio por difamación en un país por un período de tiempo de varios años, con el fin de recomendar cambios en cómo el sistema de justicia trata los casos de difamación.


ANTES DEL JUICIO

Establecimiento de objetivos

Establecer los objetivos de la observación de juicios ayuda a las organizaciones a determinar la metodología, los monitores y los casos seleccionados, las políticas en relación a la publicación de informes y reuniones con los oficiales, y otros detalles relevantes. Además, objetivos claramente articulados van a ayudar a las organizaciones a ganar acceso a los procedimientos de la corte y documentos, así como a entrevistas a actores judiciales. Ver también, Establecer Objetivos de Campañas.

Generalmente, una organización puede tener varios objetivos. Por ejemplo, un monitoreo de evaluación puede buscar asegurar que el acusado reciba un juicio justo; crear conciencia en los medios públicos y gubernamentales, acerca de la aplicación de las leyes internacionales y de derechos humanos en un juicio particular; y recolectar información para uso como evidencia por oficiales de gobierno y judiciales al plantear la necesidad de reforma.

En casos de monitoreo de juicios sistemático, los objetivos van a ser diferentes a los informes de observaciones de casos aislados o de un pequeño número de casos. El objetivo de una organización puede ser muy amplio, tal como evaluar el cumplimiento de estándares internacionales de juicios justos por parte del sistema de justicia, a más limitado, como evaluar cuan vigorosamente la corte mantiene la carga de prueba en casos de difamación. El objetivo del proyecto va a dictar el número de casos y la duración del proyecto de monitoreo.

Determinar qué casos monitorear
El tipo y número de juicios a ser monitoreados depende de un número de factores, incluyendo objetivos y capacidades de la organización, derechos humanos y situación de seguridad del país involucrado, y toda una serie de otros factores. Generalmente hablando, organizaciones que están monitoreando uno o pocos juicios, los elijen de acuerdo con la relevancia política o histórica del juicio, probables irregularidades en los procedimientos (quizás por presumible interferencia de oficiales en la aplicación de los cargos); la posibilidad del juicio de sentar precedente o la gravedad de los cargos o delito en cuestión.

En proyectos sistemáticos, es necesario determinar el alcance del proyecto en términos de tipo y número de casos a ser monitoreados. Por ejemplo, las organizaciones pueden querer monitorear todos los casos relacionados con la libertad de expresión, o solo casos donde han sido acusados periodistas, o solo casos que pertenecen a una ley en particular, tales como casos de difamación. Human Rights Watch, que ha desarrollado revisión sistemáticas de juicios justos en Ruanda, sugiere determinar el número de casos de acuerdo al número de casos anuales de la corte para asegurar que la muestra sea representativa. Además, la organización recomienda elegir los juicios de varias cortes de un país para grupos interesados en monitoreos amplios de sistemas de justicia.

Seleccionando monitores de juicios
Aunque tener experiencia como abogado sea útil, es importante asegurar que el individuo no tenga afiliaciones o relaciones con abogados u oficiales que puedan representar un conflicto de intereses, o ser vistas como tal. Algunas organizaciones pueden elegir no usar observadores locales y solo confiarán en expertos internacionales por la posibilidad de que se perciba parcialidad. Dicho esto, los actores locales tienen ventajas en términos de su comprensión de los idiomas locales, así como de leyes y procedimientos de juicios. Para capitalizar el conocimiento interno y las ventajas de la capacidad de adaptación de los observadores locales, así como la experiencia del derecho internacional y la imparcialidad de los observadores extranjeros, algunas organizaciones deciden tener un experto extranjero que dirija los observadores locales en un proyecto de seguimiento.

Cuando los monitores no son abogados, es mejor que el proyecto sea dirigido por un abogado. En tal caso, los monitores suelen registrar la mayor cantidad de información posible sobre los procedimientos, lo cual permite al abogado principal sacar la información pertinente para su uso en los informes. En los casos en que los observadores no tienen experiencia, las organizaciones tal vez deseen asignar monitores que trabajen de a dos para que puedan ayudarse y aprender los unos de los otros.

Otros factores que influyen en la selección son la experiencia previa del candidato en la conducción de observaciones, la capacidad del individuo para trabajar en equipo y la disponibilidad a corto plazo (en algunos casos, las audiencias pueden ser anunciadas con solo días de antelación). Además, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) recomienda que si las organizaciones planean asociarse con las autoridades judiciales y gubernamentales en la reforma de las leyes, es mejor que los monitores tengan estudios legales completos, ya que así sus observaciones y experiencia serán tomadas más en serio.

Preparando a los monitores para un juicio
Se les debe proporcionar a los monitores documentos informativos antes de que se inicie el juicio. Dichos documentos pueden incluir lo siguiente:Una evaluación de riesgos también debe llevarse a cabo para determinar el nivel de amenaza a los observadores y cómo se pueden mitigar los peligros, tanto de la organización como del observador. Se deben comunicar claramente al observador el potencial de riesgo y las medidas de seguridad. Si los riesgos no pueden ser mitigados por medidas razonables, la organización no debe llevar a cabo la misión de monitoreo.

Informando a las autoridades acerca de una misión de monitoreo
A fin de evitar problemas con las autoridades, las organizaciones (especialmente las organizaciones internacionales) notificarán por lo general al/los funcionario/s de gobierno y organismos pertinentes, como el Ministerio de Justicia, la Oficina del Presidente, la Corte suprema y/o la Oficina del Fiscal General, que estarán monitoreando un juicio. Como los juicios tienden a ser públicos, a menudo no es necesario pedir permiso, sino que simplemente las organizaciones deben informar a las autoridades competentes que se les asigna una misión de observación del juicio.

En las etapas de preparación, también es útil elaborar un esquema de “programa” que resuma los objetivos del monitoreo de juicio, la duración aproximada del proyecto, el caso específico o el número de casos que serán investigados, las cuestiones en las que se centrará y, de ser posible, los nombres de las personas que van a monitorear juicios. Este texto puede ser también útil para garantizar el acceso a los procedimientos judiciales y documentos, así como para implicar a los funcionarios con los objetivos del proyecto. (Como beneficio adicional, un documento de programa puede ser una herramienta de información útil para los monitores y con frecuencia puede ser útil en la obtención de fondos de donantes.)


ASEGURANDO EL ACCESO AL JUICIO

En primer lugar, es importante examinar las leyes del Estado, en relación al acceso del público a los procesos judiciales, incluidas las razones jurídicas para que el público pueda legítimamente ser excluidos de asistir a un juicio. También es importante hacer referencia al derecho internacional cuando el derecho de una organización para el acceso haya sido impugnado. El derecho a un juicio público es protegido por el artículo 10 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre Defensores de Derechos Humanos.

Los monitores deben ser capacitados para que puedan explicar el derecho de acceder a un juicio así como los objetivos y propósitos del programa de monitoreo a los funcionarios judiciales y otros agentes legales. Cuando se niega el acceso, los monitores deben solicitar reuniones con el juez de la causa o el Presidente de la Corte. En las reuniones con el juez o cualquier otro actor, es útil tener un documento de programa para presentar. Los representantes de los organismos de monitoreo deberán ser respetuosos y racionales, y deberán explicar el objetivo de la misión, subrayando que la evaluación es independiente e imparcial.

Si la solicitud es rechazada en última instancia por el juez del juicio o el Presidente de la Corte, los monitores deben preguntar si él o ella pueden explicar la base jurídica del motivo por el que se retira el derecho a un juicio público. Al incluir la negación del juez y las razones en un informe de monitoreo, los grupos podrán suscitar críticas más amplias sobre dicha negativa, estimulando así a los funcionarios a conceder un acceso más abierto en el caso concreto; además, informar sobre incidentes de este tipo puede ayudar a los grupos que desean impulsar juicios abiertos y transparentes de manera más amplia.


DURANTE EL JUICIO

Conducta de los monitores de juicio

El principio más importante que los monitores deberían respetar es el de no intervención. Esto es importante porque los monitores no deben menoscabar la independencia de la corte. Los observadores no deben interrumpir los procedimientos o interferir con el proceso judicial y deben mantener la imparcialidad en todo momento. En general las organizaciones deben abstenerse de pronunciarse sobre el fondo del asunto (ver excepciones a esta norma en “Evaluando un caso sobre sus méritos”).

Para transmitir independencia, los monitores deben sentarse en una posición neutral frente a la acusación, la defensa y los testigos. En caso que esto no sea posible, los observadores podrán pedir que se les asigne otro lugar neutral en la sala del tribunal.

Se recomienda que los monitores de juicio eviten la interacción con los actores judiciales dentro de la sala de audiencias, aunque esto no siempre sea posible. Mientras que algunas organizaciones pueden estar en contra de la participación con los actores legales en los procedimientos judiciales, otras pueden pedir que si los monitores deben interactuar con los agentes legales que representan un lado de un caso, también deban presentarse a los representantes del otro lado para transmitir imparcialidad.

Las organizaciones de monitoreo también deben respetar la confidencialidad cuando ésta sea requerida por la corte, por ejemplo para proteger a las víctimas, los jóvenes o el acusado. Los jueces dejarán en claro cuando la información está protegida por una prohibición de publicación, sin embargo cuando los observadores lleguen tarde al juzgado o adquieran información o documentos a través de fuentes secundarias, deben tener cuidado de asegurarse que la información no esté protegida por una prohibición de publicación antes de la difusión de la misma. El compromiso de una organización de proteger la información privada debe ser oral y verbalmente comunicada a los funcionarios de un proyecto de monitoreo. Además, puede ser útil incluir información acerca de este compromiso en un documento de programa que pueda ser distribuido a los administradores y funcionarios cautelosos a la hora de hacer pública la información.

Los monitores deben siempre conducirse de una manera profesional y tratar a todos los actores judiciales con respeto. Los observadores deben llegar lo suficientemente temprano para asegurarse de que puedan localizar la sala del tribunal, lo cual a veces puede ser una tarea ardua, y no afectar los procedimientos al llegar tarde.

Finalmente, los monitores deben hacer conocer su presencia y rol a la corte con el objetivo de influenciar a los actores hacia un justo y debido proceso. Generalmente, los observadores deben tratar de sentarse en un lugar visible para que los actores vean que el monitor está involucrado y tomando notas. (En algunos países, está prohibido que los miembros del público tomen notas; en esos casos, los monitores deben reunirse con el Presidente de la corte o el Juez para pedir una excepción a la regla.)

Evaluando un caso sobre sus méritos

La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) escribe: "en general, los observadores no tienen ningún papel en la evaluación de las pruebas y argumentos presentados por las partes o en la ponderación de la culpabilidad o inocencia del acusado." Sin embargo, hay excepciones a esta regla. Una es cuando se han producido repulsivas violaciones de derechos humanos (en especial por funcionarios de alto nivel) y es necesario evaluar las pruebas del caso para determinar que los presuntos delitos cometidos coincidieron con la gravedad del cargo. (Por ejemplo, los funcionarios del gobierno anterior y actual pueden usar su influencia para rebajar los cargos.) Además, la evidencia debe ser evaluada cuando los periodistas, defensores de los derechos humanos, miembros de la oposición y otros puedan ser acusados por intereses políticos en vez de en el interés de la justicia. Por otra parte, cuando la prueba detrás de las acusaciones está esencialmente ausente, los monitores tendrán que medir si se presenta evidencia adecuada por parte de la fiscalía.

Conducir entrevistas fuera de la corte con actores legales y las partes del caso
En general, la reunión con los abogados y otras partes en un caso es una práctica muy útil. Los abogados y otros actores pueden estar más dispuestos a proporcionar información y documentos fuera de la sala de audiencia, y las reuniones les dan la oportunidad a los monitores de hacer preguntas sobre asuntos legales en caso de que no entiendan completamente. La CIJ recomienda que las organizaciones encuentren al menos al Presidente de la Corte o juez de primera instancia, la fiscalía y los abogados defensores; sin embargo, puede ser inapropiado para las organizaciones reunirse con la acusación o el abogado de la defensa en función de la naturaleza política del caso. Es importante reunirse con el Presidente de la Corte o el juez, ya que dicha reunión proporcionará un mayor conocimiento del proyecto de monitoreo, y como resultado, el juez o presidente del tribunal podrá actuar de manera más justa. Los abogados de la defensa y de la acusación pueden ser fuentes importantes de información y proveer documentos que no pueden ser proporcionados directamente por los tribunales. El abogado defensor puede ser una fuente especialmente útil cuando las organizaciones están monitoreando casos debido a las preocupaciones de que el juicio sea injusto para el acusado, sin embargo, es mejor reunirse tanto con la acusación como con la defensa para transmitir imparcialidad.

Las entrevistas con las partes adicionales pueden también ser útiles pero deberían ser evaluadas caso por caso. Por ejemplo, las organizaciones tal vez deseen reunirse con el funcionario estatal que está detrás de la acusación, especialmente en casos de violaciones graves de los derechos humanos. Las organizaciones pueden también querer hablar directamente con el/la demandado/a, siempre que se sospeche que él o ella ha sido objeto de malos tratos o tortura. Cuando terceros están involucrados en el procedimiento, tal como los grupos de víctimas, es bueno encontrarse también con estas partes, ya que pueden proporcionar importantes documentos sobre el caso. En el caso que se entrevisten víctimas o personas vulnerables, los observadores deben informarse acerca de la seguridad de la persona y tomar las medidas adecuadas para garantizar que dicha audiencia no coloque a la persona en situación de riesgo.

Finalmente, puede que las organizaciones de observación deban llevar a cabo investigaciones paralelas e informales cuando sea necesario, como cuando se crea que el juez es parcial; que la acusación parece estar dando impunidad a los perpetradores de abusos contra los derechos humanos; o que la defensa parece estar bajo presión para que no realice una defensa rigurosa. En estas investigaciones, el observador debe llevar a cabo entrevistas detalladas y cotejar la información con diversas fuentes.

En todas las situaciones de entrevista, los monitores deben siempre presentarse como observadores imparciales e independientes.

Consideraciones relacionadas a la realización de declaraciones o la publicación de informes durante el juicio
Las organizaciones pueden querer entregar una declaración pública anunciando el proyecto de monitoreo y explicar sus propósitos con el fin de llamar la atención internacional a un caso o a asuntos legales. En algunos casos, esto puede ayudar a garantizar la seguridad de los observadores, sin embargo, la atención del público también podría complicarle a los monitores llevar a cabo su trabajo sin interferencias del gobierno o de terceros. Las declaraciones públicas antes o durante el juicio deben por lo tanto abordarse caso por caso. Las organizaciones deben asegurarse que las declaraciones o conferencias de prensa previas al juicio no contienen opiniones o información que pueda parecer imparcial o con intereses propios sobre los resultados del/los caso(s).

Por lo general, los informes no se hacen públicos hasta que se celebre un juicio, sin embargo, cuando una violación especialmente grave de los derechos se ha producido que socava la integridad del sistema judicial, las organizaciones darán a conocer un informe y/o organizarán una conferencia de prensa a mitad del juicio. Estos informes, sin embargo, deberían igualmente basarse en normas jurídicas y principios, y lo que el desconocimiento de estos principios significa para los derechos humanos en su conjunto, y no deberían sugerir lealtad a uno de los lados de la causa. Si se hacen públicos dichos informes durante el juicio, las organizaciones deben asegurarse de que no están divulgando información que se encuentra bajo una prohibición de publicación, tales como los nombres de los jóvenes o la identidad de los testigos.


DESPUÉS DEL JUICIO

Reportando y diseminando resultados y análisis
Es extremadamente importante que las organizaciones den a conocer sus conclusiones y análisis y formulen recomendaciones al gobierno y/o representantes legales cuando los juicios no siguen las normas internacionales de derechos humanos. Si una organización observa un juicio y posteriormente no expresa públicamente sus críticas por temor a las represalias del gobierno, corre el riesgo de "legitimar un proceso defectuoso de justicia penal", señala la OSCE. Se debe asegurar que los informes cumplan los principios de monitoreo que son importantes en todo el proceso, incluyendo los de imparcialidad e independencia. En casi todos los casos, los informes deberán enviarse a la oficina del fiscal, el Ministerio de Justicia, la Corte Suprema y otros funcionarios gubernamentales pertinentes.

Además de exponer los hechos básicos del caso, los informes suelen evaluar la aplicación al caso particular de las normas internacionales y nacionales para un juicio justo con el propósito de determinar la imparcialidad. Los informes deben proporcionar claramente las fuentes de los derechos y las leyes a los que hacen referencia. A menudo es también útil incluir:Las organizaciones incluyen a menudo recomendaciones en sus informes que pueden ser específicas a un caso, y piden reparos tales como hacer un nuevo juicio o recomendaciones generales. Las recomendaciones generales requieren reformas legales para que los procedimientos judiciales estén en línea con los derechos humanos internacionales y la legislación de juicio justo. Cuando realicen recomendaciones, los grupos deben asegurarse de que sus recomendaciones tengan una base en los hallazgos de su análisis. Las recomendaciones deben pedir acciones específicas dentro de plazos específicos, y deben identificar la disposición o ley que debe ser modificada. Además, las recomendaciones deben estar dirigidas a las persona(s) que tienen la autoridad legal para actuar sobre la recomendación.

Cuando la publicación de un informe se retrasa y no es probable que tenga un impacto negativo en las personas que son parte o están involucradas en los procedimientos legales, los grupos pueden querer mostrar primero el informe a las autoridades relevantes e invitar a que realicen comentarios antes de la publicación. Esta práctica puede incentivar la aceptación de las recomendaciones. Además, los informes pueden ser más efectivos cuando las organizaciones los difunden en una conferencia de prensa e incentivan a otros actores a contribuir con el informe en discusiones de mesas redondas.

Ejemplos de informes de monitoreo de juicio
East and Horn of Africa Human Rights Defenders Project (EHAHRDP) Informe de la Misión de Observación del Juicio de un Defensor de los Derechos Humanos Detenido en Somalia (Mission Report on the Trial Observation of Detained Human Rights Defenders in Somaliland, Uganda, 2006), disponible en inglés:
http://www.somalilandtimes.net/sl/2006/273/76.shtml

Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), Etiopia: Publicación de un informe de misión de observación judicial: La situación de los defensores de mal en peor, (2006), disponible en inglés:
http://www.omct.org/pdf/Observatory/2006/report/ethiopia_obs463-2_1106_eng.pdf

Human Rights First, Informe de Monitoreo de Juicio – La Desaparición de Somchai Neelaphaijit (Trial Monitoring Report - The Disappearance of Somchai Neelaphaijit, (2006)), disponible en inglés:
http://www.humanrightsfirst.info/pdf/06221-hrd-somchai-trial-report.pdf


Informe de monitoreo de juicio sobre asuntos sistemáticos en los procesos judiciales en Georgia (Human Rights Centre) (Trial monitoring report on systemic issues in Georgia’s judicial process, Human Rights Centre), disponible en inglés: http://www.humanrights.ge/admin/editor/uploads/pdf/report-ENG.pdf

Informe sistemático sobre el progreso de la reforma judicial en Ruanda, (Human Rights Watch) (Human Rights Watch’s systemic report on the progress of judicial reforms in Rwanda), disponible en inglés: http://www.hrw.org/en/reports/2008/07/24/law-and-reality

Informe de monitoreo de juicio sobre un caso de asesinato de un activista y abogado de derechos humanos en Tailandia (Trial monitoring report on case involving the killing of a human rights lawyer and activist in Thailand), disponible en inglés: http://www.humanrightsfirst.info/pdf/06221-hrd-somchai-trial-report.pdf

Fuentes

Comisión Internacional de Juristas: Manual de Observación de Procesos Penales, disponible en: http://www.icj.org/dwn/database/ESP-ElecDist-PGNo5.pdf

OACDH: Manuales de Entrenamiento sobre Monitoreo de Derechos Humanos, No. 7 (El monitoreo de juicio está detallado en la sección 13 de la guía) (OHCHR: Training Manual on Human Rights Monitoring, No. 7. Trial monitoring is detailed in section 13 of the guide), disponible en:
http://www.ohchr.org/EN/PublicationsResources/Pages/TrainingEducation.aspx

(Human Rights First): ¿Qué es un juicio justo? Una guía básica de estándares y prácticas legales (Human Rights First: What is a fair trial? A basic guide to legal standards and practice), disponible en inglés: http://www.humanrightsfirst.org/pubs/descriptions/fair_trial.pdf

OSCE: Manual de Referencia de Monitoreo de Juicio para Profesionales (OSCE: Trial Monitoring Reference Manual for Practitioners ), disponible en inglés:
http://www.osce.org/publications/odihr/2008/04/30849_1119_en.pdf

Amnistía Internacional: Manual de Juicios Justos, disponible en:
http://www.amnesty.org/ailib/intcam/fairtrial/fairtria.htm

Revisado por

Peter Noorlander, Director Legal, Iniciativa de Defensa de Medios Legales (Media Legal Defence Initiative, MLDI)